Vive la leyenda

. El Conde Arnau

Auténtico ejemplo de señor feudal, maltrataba a sus vasallos, estafaba el sueldo a los mozos y seducía a las doncellas. Cuentan que las escaleras que suben hasta el Santuario de Mongrony, en Gombrèn, excavadas en la roca, las hizo construir el conde y después no pagó el sueldo que había prometido a los jornaleros. También se dice que por una mina muy profunda que atravesaba las montañas, venía a ver a la abadesa del monasterio de Sant Joan, a quien raptó una noche. Cuando murió, fue condenado a correr sin parar con su caballo de llamas y sus perros por las montañas de la Sierra Cavallera. En las noches de tempestad, rodeado de los aullídos de los perros, asusta a los labradores y a la gente que encuentra por el monte.

Hay una canción originaria del siglo XVI que está al inicio de la leyenda. Reproducimos un fragmento:

La población de Sant Joan de les Abadesses rememora cada año esta leyenda en el Ciclo de Representaciones del Mito del Conde Arnau. En este festival, que empieza el fin de semana más próximo al 15 de julio, y tiene una duración de tres semanas, tiene lugar, como primera actividad, la representación de la leyenda en el claustro del monasterio. Los otros fines de semana ofrecen otros conciertos y actividades populares que giran alrededor del mito y de la época en que esta se sitúa, como por ejemplo, la feria artística Artivolta, o conciertos de música trovadoresca, entre otros.

 

. Las Brujas de Malatosca

 

Cerca del molino de Malatosca se encuentra la gorga de las Brujas, porque según se dice, allí vivieron. Un día llamaron a una comadrona del pueblo porque una de ellas tenía que tener un hijo. Para pagar sus servicios, le dieron una faldada de lentejas, y la comadrona, enfadada, las tiró río abajo. Al día siguiente, cuando se puso de nuevo el delantal, se dio cuenta que una lenteja se le había quedado pegada y esta se había convertido en oro.